Salud materno-perinatal: intervenciones para mejorarla

18 marzo, 2022
Jorge Hermida, presidente de la Fundación para la Investigación y Gestión de Servicios de Salud-Ecuador (Figess), aborda la situación de la salud materno-infantil y las acciones que pueden solucionar las principales causas de deficiencias y discapacidades en los infantes.

La  inequidad es una de las causas estructurales de los problemas de salud materna y neonatal en América Latina. Debido a estas desigualdades existen bebés y niños/as que tienen mayor riesgo de padecer deficiencias y discapacidades asociadas a su entorno y origen socioeconómico. Este paradigma dificulta la serie de intervenciones efectivas durante las etapas prenatal, perinatal y neonatal que se requieren.

Según las estimaciones del Banco Mundial en 2019, los datos de mortalidad en los países en los que la Fundación de Waal (FdW) mantiene sus operaciones, evidencian que Bolivia, con 14,6 x 1.000 niños nacidos vivos y Honduras, con 9,2 x 1.000 nacimientos vivos, superan a Ecuador, con 7,1 x 1,000nv y El Salvador: 6.6 x 1,000nv.

En el Ecuador la dificultad respiratoria fue la principal causa de muerte de los recién nacidos, con un 22,7% de la totalidad de defunciones de bebés en  nacimientos (Instituto Nacional de Estadística y Censos – INEC, 2019).

La situación para las madres es igualmente compleja. De acuerdo con Mortality in Latin America and the Caribbean (Schwarcz, Fescina, The Lancet 358, December 2000) las causas de la mortalidad materna son diferentes en cada país, pero están relacionadas con la falta de planificación de los embarazos y controles periódicos durante la gestación.

Es así que en Bolivia, Guatemala y Honduras, la hemorragia en el momento del parto es la principal causa de muerte materna. Seguida de la preeclampsia (elevación de la presión arterial después de la vigésima semana del embarazo, que puede afectar al hígado, riñones y cerebro de la gestante), la eclampsia (presencia de convulsiones o coma en las mujeres diagnosticadas con preeclampsia) y el parto obstruido, en tercer lugar.

En Ecuador, la preeclampsia y la eclampsia ocupan el primer lugar entre las causas de los fallecimientos maternos. En segundo lugar se ubica la hemorragia durante el parto y a continuación, el aborto.

El presidente de la Fundación para la Investigación y Gestión de Servicios de Salud-Ecuador (Figess), Dr. Jorge Hermida, durante una conferencia magistral para la FdW para conmemorar el Día del Mediador, analizó esta situación y sus impactos en el desarrollo físico del bebé por nacer, los recién nacidos y los niños de hasta dos años.

De acuerdo con los datos presentados por el experto, cada año nacen 7.9 millones de niños en el mundo con un defecto congénito serio. De ellos, más del 90% nacen en países de bajo o mediano desarrollo. Los defectos congénitos causan hasta un 21% de las muertes de menores de 5 años en América Latina (UNICEF)

Las causas de estas anomalías están asociadas a factores que son parte del ambiente al que ha estado expuesta la madre durante el embarazo (teratógenos), como infecciones congénitas, (toxoplasmosis, sífilis varicela, rubeola, herpes y zika ); enfermedades maternas, como la diabetes, epilepsia y malnutrición materna. De igual manera, el uso de drogas, fármacos no prescritos y el alcohol. (March of Dimes, Global Report on Birth Defects, 2006).

Las brechas en la atención sanitaria a las madres gestantes se incrementaron desde la pandemia, debido al miedo al contagio en los servicios de salud, así como a las medidas adoptadas para frenar los contagios del covid-19. Tanto la atención prenatal, como la atención de los partos y a los recién nacidos y las consultas para planificación familiar se redujeron.

Según datos publicados  en octubre de 2021 por la Organización Panamericana de la Salud (OPS)  en las Américas se reporta un total de 325.344 embarazadas contagiadas con el SARS CoV 2 y un total de 3.237 muertes relacionadas con esta enfermedad.

Esta realidad pone en riesgo las Metas de la Salud para las Américas 2030. Esta agenda aspira reducir las cifras regionales de mortalidad materna a menos de 30 por 100.000 nacidos vivos en todos los grupos poblacionales.  Disminuir la tasa de mortalidad neonatal a menos de 9 por 1.000 nacidos vivos en todos los grupos poblacionales. Así como, lograr el acceso universal a los servicios de salud sexual y reproductiva, y la integración de la salud reproductiva en las estrategias y los programas nacionales, entre otros objetivos.

Resolver las problemas de la salud de madres y recién nacidos con intervenciones eficaces

Con una actuación oportuna en diferentes etapas de la vida, las parejas, la sociedad, los profesionales médicos y el Estado pueden mejorar la situación de la salud materna e infantil, a fin de promover un desarrollo adecuado en el niño por nacer y durante su primera infancia.    

Durante la etapa preconcepcional, en la que los riesgos identificados están relacionados con el embarazo adolescente, embarazo no deseado, abortos inseguros y la multiparidad, el fortalecimiento de los derechos sexuales y reproductivos, así como el acceso a los métodos anticonceptivos modernos, son aspectos fundamentales para fortalecer la planificación de las gestaciones.

Igualmente,  mejorar la nutrición de las parejas, en especial ácido fólico, yodo, hierro y otros nutrientes, evitar el consumo de alcohol, drogas y fármacos nocivos, así como la asistencia a una consulta médica preconcepcional, son factores que pueden prevenir complicaciones de salud para la madre y el bebé.

Durante el embarazo es prioritario prevenir, detectar y tratar las  infecciones maternas, los factores teratógenos, la desnutrición y las complicaciones obstétricas. La mujer embarazada debe asistir a por lo menos cinco controles prenatales, una nutrición materna adecuada, evitar completamente el consumo de alcohol, fármacos nocivos y drogas, así como la exposición a contaminantes ambientales y a situaciones de estrés o violencia en el entorno familiar o laboral.

Los partos prematuros, traumáticos o prolongados, las infecciones peri-parto y las cesáreas innecesarias, son algunas de las complicaciones que pueden presentarse en el momento del nacimiento. Para evitar que ocurran se debe prevenir los partos prematuros, mejorar la calidad de la atención al parto y al postparto inmediato.

Acciones como el corte oportuno del cordón umbilical, el inicio temprano de la lactancia materna en la 1ra hora de nacimiento del bebé; favorecer el contacto piel a piel entre  el recién nacido y su madre, la prevención y manejo de infecciones que pudiera presentar el recién nacido, el acceso a las vacunas, son algunas de las intervenciones recomendadas para disminuir los riesgos de complicaciones, durante el nacimiento.

Revisa en este video la presentación del Dr. Jorge Hermida, realizada durante el Día del Mediador 2021:

 

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