La campaña #Yo Decido busca sensibilizar, reflexionar y empoderar a los adolescentes para tomar decisiones responsables, que impactarán en su futuro. Un nuevo vídeo taller es la herramienta para capacitar a los jóvenes sobre los riesgos del embarazo temprano.

“Cuando me hice la prueba de embarazo y salió positiva me puse a llorar”. “Sí sabía qué métodos habían para cuidarme, pero no los aplicamos”. “No me protegí y salí embarazada a las 15 años y medio”.  “Cuando tuve mi control de siete meses, me tomaron la presión y vieron que estaba muy alta. Me llevaron al hospital, me internaron y me dijeron que yo estaba con inicios de preeclampsia”. “Mi hijo nació enfermo y yo pasaba todo el tiempo en el hospital. ”. “Mi bebé nació de seis meses y medio”.

Estas son las voces de varios adolescentes de Bolivia, Ecuador, El Salvador, Honduras y Perú que se han convertido en padres y madres tempranamente y que con sus reveladores testimonios son los protagonistas del nuevo vídeo taller de la Campaña #Yo Decido.

Las realidades de estos jóvenes, además del aporte de expertos han quedado documentadas en esta herramienta educomunicacional que busca generar la reflexión y la acción por parte de los adolescentes que reciben los talleres de prevención de embarazo adolescente de la Fundación de Waal (FdW). Para lograr este fin, la FdW capacita a monitores y mediadores que luego implementan los talleres con adolescentes en diferentes contextos y problemáticas.

Marco Vernooij, director para América Latina de la FdW y Sebastián Salgado, gerente de Proyectos de la FdW nos cuentan sobre el trabajo de la Fundación frente a esta realidad, así como el enfoque y las particularidades de la campaña #YoDecido.

“En primer lugar debemos conocer sobre la realidad de los embarazos tempranos, que es un fenómeno en aumento en América Latina y que limita su desarrollo. La cantidad de adolescentes que se vuelven padres y madres provoca un gran impacto en la vida de los jóvenes, en las de los bebés por nacer y en el de las comunidades.”, indica Marco.

De acuerdo con el reporte “Acelerar el progreso hacia la reducción del embarazo en la adolescencia en América Latina y el Caribe” elaborado por Naciones Unidas, en el mundo cada año quedan embarazadas aproximadamente 16 millones de adolescentes de 15 a 19 años, y 2 millones de adolescentes menores de 15 años. Todos los días 20.000 niñas dan a luz en países en desarrollo de acuerdo al UNFPA. Esto equivale a 7,3 millones de partos cada año.

“En Latinoamérica un 15% de los embarazos que se registran anualmente, corresponden a adolescentes, esto equivale a dos millones de niños nacidos de madres adolescentes cada año. Tenemos la segunda tasa más alta de embarazo adolescente después de África. Estos embarazos son de alto riesgo y una de las principales causas de muerte de adolescentes entre 15 a 24 años. En los países donde la Fundación de Waal implementa su programa PreNatal, esta cifra supera el 20% y dentro de los países hay regiones donde la tasa está sobre el 30%”, explica.

El embarazo y el parto están entre las principales causas de muerte en adolescentes de entre 15 a 24 años de edad en nuestra región.  El riesgo se duplica si las madres son menores de 15 años. Con respecto a los peligros para los bebés de parejas adolescentes, las muertes de recién nacidos son un 50% más altas  en madres menores de 20 años. De igual manera las posibilidades de bebés con bajo peso al nacer (menos de 2.500 gramos) se incrementan al 50-60% en el caso de gestantes adolescentes. Sucede lo mismo con los partos prematuros, que ocurren antes de las 37 semanas de gestación y que tienen mayores probabilidades de ocurrir si las madres son adolescentes.

 “Debemos entender que los adolescentes no están preparados aún para traer al mundo a un bebé y esta incapacidad afecta también al bebé y es mucho más probable que tengan deficiencias y enfermedades físicas y emocionales, que son las que nosotros queremos prevenir”, señala Marco Vernooij.

Decisiones y acciones basadas en la reflexión

El trabajo con adolecentes se ejecuta desde 2010 en Bolivia, Ecuador, El Salvador, Honduras y Perú. Hasta la fecha ha capacitado a más de 558.000 adolescentes sobre los riesgos del embarazo temprano en la salud del bebé por nacer y en la salud de los adolescentes. Este trabajo en el caso de El Salvador se ha realizado en conjunto entre la FdW y el Ministerio de Salud en la región Metropolitana de San Salvador y se ha logrado la reducción en 4 puntos de la tasa de embarazo en los adolescentes del área.

Por su parte, Sebastián Salgado, explica el valor agregado que tiene la campaña #YoDecido. “Nuestro trabajo incorpora una perspectiva novedosa, distinta a la que suelen mostrar los programas o iniciativas para prevenir el embarazo adolescente. La campaña #YoDecido habla de que hay un tercero por nacer: un bebé que puede ser afectado por las condiciones en las que ha sido concebido y se ha desarrollado durante su gestación. Y no solamente ese bebé, sino obviamente esa adolescente que puede sufrir complicaciones graves durante el embarazo y el parto,”, manifiesta.

La campaña #Yo Decido se centra en la capacitación para la prevención del embarazo adolescente, pero también crea conciencia sobre los riesgo que enfrentan los bebés de desarrollar posibles discapacidades, ocasionadas por este tipo de embarazos y la importancia de tener vidas saludables para sus futuros bebés. Se aspira a generar una cultura de planificación familiar que permita apoyar la salud y el desarrollo de nuestras comunidades.

Esta formación se dirige a profesionales de la educación, la salud y desarrollo social, así como a los propios adolescentes. Las personas capacitadas a su vez replican lo aprendido con nuevos grupos de adolescentes. Para ello se aplica la metodología ORPSA, que establece un proceso de aprendizaje basado en la reflexión.

“La aspiración de este programa es que los testimonios y la información reunida en el nuevo vídeo-taller elaborado por la FdW provoque la toma de conciencia de los adolescentes para postergar su maternidad y paternidad, por los altos riesgos que conlleva el embarazo temprano, tanto para la madre como para su bebé. Así también, sensibilizar a los adolescentes sobre los comportamientos que ayudan a prevenir el embarazo no planificado y empoderarlos para que tomen sus propias decisiones de manera informada y basadas en una reflexión de su proyecto de vida”, manifiestan los expertos

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