La transmisión vertical del VIH puede prevenirse desde el embarazo hasta la lactancia

28 noviembre, 2023

El virus de inmunodeficiencia humana (VIH) ataca al sistema inmunológico y puede ocasionar la infección por VIH, conocida como síndrome de inmunodeficiencia adquirida o SIDA, en fases más avanzadas. El SIDA afecta a seres humanos de todas las edades, por lo que es fundamental prevenir su contagio o tratarlo en las primeras fases de la enfermedad, ya que de momento, no tiene cura.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) unas 40 millones de personas han muerto debido a este virus, lo que lo convierte en uno de los mayores problemas de salud pública en el planeta. Se calcula que a finales de 2022 había 39 millones de personas que vivían con el VIH, en el mundo (OMS, 2023).

El VIH ataca y destruye los linfocitos CD4 del sistema inmunitario, lo que deja al cuerpo con poca capacidad para luchar contra las infecciones y algunos tipos de cáncer.  Vemos entonces, que esta condición predispone a contraer diversas enfermedades, que pueden llegar a ser muy graves y ocasionar la muerte.

El VIH se contagia a través del contacto con los fluidos corporales, como son la sangre, el semen, las secreciones vaginales y la leche materna. Es decir, que el virus puede transmitirse a través de las relaciones sexuales, por vía sanguínea (transfusiones con sangre contaminada, reutilización de jeringas) y de madre a hijo (transmisión vertical).

Los bebés y niños pueden contraer el VIH

Desde la Fundación de Waal (FdW) promovemos una  cultura de prevención de deficiencias y discapacidades en el bebé por nacer y durante los primeros dos años de vida, por ello, creemos que deben realizarse todos los esfuerzos para frenar los contagios y evitar la transmisión vertical del VIH.

La transmisión perinatal puede darse desde el vientre materno hacia el bebé, durante la gestación, en el parto o la lactancia. Esta es la forma más común como se contagian los niños de esta infección. (Centros para el Control de Enfermedades – CDC, 2021).

Según el informe El VIH y el sida: Panorama mundial (Unicef, 2021), en 2020, un total de 150.000 niños y niñas de cero a nueve años se infectaron por primera vez con el VIH, con lo que el número total de infantes de este grupo de edad que padecen VIH ascendió a 1,03 millones, a nivel mundial.

Los bebés y niños contagiados con VIH pueden experimentar diversos síntomas y afectaciones a su salud, que influirán en su desarrollo y calidad de vida, entre los que se encuentran:

  • Dificultad para ganar peso o pérdida de peso.
  • Cansancio, falta de energía.
  • Fiebre repentina o sudor frecuente.
  • Aumento del tamaño de los nódulos linfáticos persistente durante más de tres meses.
  • Infecciones por hongos en las mucosas orales o vaginales.
  • Erupciones de la piel persistentes.
  • Pérdida de la memoria de corto plazo.
  • Infecciones graves o inusuales a repetición.

Aunque los avances médicos y la información para evitar este tipo de contagio han reducido “en gran medida la transmisión del VIH de la madre al niño durante el embarazo, el parto y la lactancia. Las estrategias e intervenciones de prevención pueden reducir este riesgo al 1 % o menos”. (CDC, How can I prevent transmitting HIV to my baby?, 2021).

Actualmente el VIH se trata con medicamentos antirretrovirales, que son una combinación de diferentes medicinas. Se deben tomar todos los días, durante toda la vida.

Prevenir la transmisión del VIH es la mejor alternativa

Transmisión vertical

Como hemos explicado, el embarazo, el parto y la lactancia son los momentos en los que se puede dar la transmisión vertical del VIH, por lo tanto las acciones preventivas deben encaminarse a eliminar o minimizar las posibilidades de contagio.

En primer lugar es fundamental que la pareja planifique el embarazo, con un mínimo de tres meses de anticipación, lo que incluye asistir a una consulta preconcepcional para determinar su estado de salud.  En esta cita, el profesional médico evaluará las condiciones físicas, hábitos, riesgos, etc. de los futuros padres y sugerirá la realización de exámenes de control, entre  los que debe constar la prueba de detección del VIH para para la pareja.

De la misma manera, se recomienda realizar la prueba del VIH a todas las mujeres embarazadas e iniciar el tratamiento de inmediato con aquellas que hayan dado positivo, puesto que esto reduce la cantidad de bebés que nacen con el virus.

Los medicamentos contra el VIH deben ser tomados siempre, durante todo el embarazo y el parto, a fin de evitar la transmisión del virus al bebé, ya que reducen la carga viral  a niveles en los que es menos probable que el infante contraiga el VIH.

Estas medicinas pueden ser utilizadas durante la gestación, ya que no incrementan el riesgo de defectos congénitos, pero siempre deben ser prescritos por un médico.

Para evitar que el contagio se produzca durante el parto, los expertos recomiendan practicar una cesárea. Y posteriormente se administrarán al bebé las medicinas contra el VIH, lo más pronto posible, durante 4 a 6 semanas, para minimizar las posibilidades de haber contraído el virus, durante el nacimiento.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) publicó una serie de recomendaciones en su informe “Transmisión del VIH a través de la lactancia. Revisión de los conocimientos actuales” (OPS, 2004), en las que establece ciertas directrices para las mujeres infectadas por el VIH, ante el riesgo de transmitir el virus a sus hijos, durante la lactancia y las condiciones socioeconómicas de cada región.

En general se sugiere que cuando la alimentación de sustitución (leche artificial comercial o leche animal modificada en el hogar, leche materna de una nodriza sana y leche donada de un banco de leche humana), es aceptable, factible, asequible, sostenible y segura, las madres con VIH deberían evitar totalmente la lactancia.

“Cuando estas condiciones no están presentes, se recomienda a las mujeres infectadas que escogen la lactancia, que la practiquen de manera exclusiva durante los primeros meses. Pasado este tiempo, se les recomienda interrumpir la lactancia en un lapso de pocos días a pocas semanas en lugar de hacerlo bruscamente siempre y cuando las condiciones para la alimentación de sustitución u otras opciones de leche materna estén presentes”.  Y se enfatiza que la madre deberá seguir tomando los antirretrovirales durante toda su vida, incluyendo la etapa de la lactancia.

Si quieres conocer más detalles sobre este tema, revisa nuestro Live: “Desde el Embarazo hasta la Lactancia: Prevención de transmisión vertical del VIH», con la presencia de la Dra. Wendy Melara Vaquero, responsable de la Eliminación de la Transmisión Materno Infantil de VIH y Sífilis Congénita en El Salvador, en el que ampliamos más aspectos sobre este importante tema.

También lo puedes visualizar en YouTube:

FUENTES:

Instituto Nacional de la Salud infantil y Desarrollo Humano Eunice Kennedy Shriver (NICHD), Prevención de la transmisión perinatal del VIH, 2023.

Organización Mundial de la Salud, VIH y Sida, 2023.

Organización Panamericana de la Salud (OPS), Transmisión del VIH a través de la lactancia. Revisión de los conocimientos actuales. 2004.

Unicef, El VIH y el sida: Panorama mundial, 2021

Centros para el Control de Enfermedades – CDC, Acerca del VIH, 2021

Centros para el Control de Enfermedades – CDC, How can I prevent transmitting HIV to my baby?, 2021.

Instituto  Nacional de la Salud infantil y Desarrollo Humano Eunice Kennedy Shriver (NICHD), ¿Cómo se puede prevenir el VIH?, 2021.

Biblioteca Nacional del Medicina, VIH y el embarazo, 2023.

Fundación de Waal, La consulta preconcepcional previene discapacidades, 2019

Fundación de Waal, Un embarazo de 12 meses = un bebé saludable, 2023

 

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