Maternidades dignas: cuando dos semanas pueden marcar la diferencia

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Publicado el: 31 agosto 2026

En Ecuador, una sentencia de la Corte Provincial de Pichincha vuelve a poner sobre la mesa una pregunta necesaria: ¿cuánto tiempo necesita una madre y su bebé para comenzar esta nueva etapa de vida con bienestar, cuidado y protección?

Durante años, en Ecuador la licencia de maternidad para las trabajadoras afiliadas al sistema de seguridad social se ha establecido en 12 semanas. Ese tiempo permite a las madres recuperarse del parto y acompañar los primeros momentos de vida de sus hijos e hijas, sin embargo, ¿es suficiente?

En junio de 2026, la Corte Provincial de Justicia de Pichincha reconoció, en una sentencia relacionada con una acción de protección contra el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), el derecho a una licencia de maternidad de 14 semanas, tomando como referencia el estándar establecido por el Convenio 183 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

La decisión ordenó al IESS adecuar sus procedimientos internos en un plazo máximo de 60 días para garantizar la aplicación efectiva de este derecho. Ese plazo ya se cumplió, sin embargo, organizaciones de derechos de las mujeres han advertido que persisten dificultades para que el reconocimiento de las 14 semanas se concrete de manera generalizada.

Más allá del debate jurídico y administrativo, esta situación nos invita a mirar la maternidad desde una perspectiva más amplia: el tiempo también es una forma de cuidado.

Dos semanas que significan recuperación, acompañamiento y cuidado

El posparto no es simplemente el período posterior al nacimiento: es una etapa de recuperación física y emocional, adaptación, aprendizaje y construcción de nuevos vínculos, es decir que, contar con más tiempo puede significar una oportunidad para recuperarse del parto, descansar, adaptarse a las nuevas dinámicas familiares y recibir acompañamiento durante una etapa que puede estar marcada por cambios físicos, emocionales y sociales.

Por eso, hablar de ampliar la licencia de maternidad no debería entenderse únicamente como hablar de un beneficio laboral, es hablar del derecho al cuidado y de las condiciones que una sociedad está dispuesta a generar para proteger a quienes cuidan y a quienes necesitan ser cuidados. La propia sentencia de la Corte Provincial reconoció derechos vinculados no solo con la maternidad, sino también con la salud reproductiva, la lactancia, la seguridad social, la igualdad y el derecho al cuidado.

También significa más tiempo para el bebé

Las primeras semanas de vida son fundamentales, durante este período, el bebé atraviesa una etapa de adaptación en la que necesita alimentación adecuada, contacto, protección y cuidados constantes. La Organización Mundial de la Salud recomienda la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida y continuarla, junto con alimentos adecuados, hasta los dos años o más.

Por eso, disponer de más tiempo durante el posparto puede favorecer las condiciones para iniciar y sostener la lactancia. No significa que todas las madres puedan o deban vivir la lactancia de la misma manera, sino reconocer que las políticas públicas deben crear condiciones que faciliten las decisiones de cuidado y reduzcan las barreras que enfrentan las familias.

Desde Fundación de Waal hemos abordado la lactancia precisamente desde esta perspectiva. Nuestro trabajo de sensibilización y formación busca fortalecer conocimientos y prácticas saludables durante el embarazo, el posparto y la primera infancia. En Ecuador, hemos desarrollado contenidos sobre lactancia materna, nutrición, destacando la importancia de generar condiciones que permitan mantener la lactancia incluso cuando la madre debe separarse temporalmente de su bebé.

Los primeros 1000 días empiezan antes de nacer

Pensar en la licencia de maternidad también implica mirar más allá de las primeras semanas, en Fundación de Waal hablamos de los primeros 1000 días como una etapa fundamental para el desarrollo: comprende desde la concepción hasta los dos primeros años de vida. Es un período en el que la nutrición, la salud, el cuidado, el vínculo y las condiciones del entorno pueden contribuir de manera significativa al bienestar y desarrollo de niñas y niños.

Desde nuestro trabajo en prevención prenatal y posnatal promovemos prácticas saludables que comienzan incluso antes del nacimiento. El Programa PreNatal busca fortalecer capacidades en familias, comunidades y profesionales para prevenir enfermedades y deficiencias y favorecer mejores condiciones para el desarrollo infantil.

Esta mirada nos recuerda algo fundamental: cuidar a un bebé no empieza cuando nace, y tampoco termina cuando finaliza una licencia laboral. El cuidado comienza durante el embarazo y continúa durante los primeros años de vida, por eso, las políticas relacionadas con maternidad, lactancia, corresponsabilidad y protección social deben pensarse como parte de una misma conversación.

Repensar el tiempo de la maternidad

La sentencia de la Corte Provincial de Pichincha representa un avance importante porque reconoce que los estándares de protección de la maternidad no pueden analizarse únicamente desde una norma laboral aislada. El Convenio 183 de la OIT establece un mínimo de 14 semanas de licencia de maternidad y señala, además, la necesidad de proteger la salud de la madre y del hijo. Pero, esta discusión puede ir todavía más lejos.

¿Son 14 semanas suficientes para garantizar una maternidad digna?

La pregunta no busca desconocer la importancia del avance alcanzado, al contrario: busca abrir una conversación sobre cómo continuar fortaleciendo las condiciones para maternar, cuidar y ser cuidado. Ampliar el tiempo de licencia puede representar un beneficio para las madres, al brindarles mayores posibilidades de recuperación y acompañamiento; y también para los bebés, al favorecer un período más prolongado de contacto, cuidado y alimentación, incluida la lactancia cuando esta es posible.

Pero una maternidad digna no puede depender únicamente de cuánto dura una licencia. También requiere corresponsabilidad familiar, condiciones laborales adecuadas, acceso a servicios de salud, apoyo durante la lactancia, redes de cuidado y políticas públicas que reconozcan que el cuidado es una responsabilidad colectiva.

El tiempo también construye prevención

Para Fundación de Waal, hablar de maternidades dignas es también hablar de prevención. Nuestra experiencia nos ha mostrado que promover una cultura de prevención implica actuar desde antes del nacimiento y acompañar las diferentes etapas del desarrollo. Significa fortalecer conocimientos, generar entornos protectores y facilitar prácticas que favorezcan la salud y el bienestar de madres, bebés y familias.

Por eso, la discusión sobre las 14 semanas no debería quedarse únicamente en el cumplimiento de una sentencia, debería ser una oportunidad para preguntarnos ¿qué tipo de sociedad queremos construir para quienes nacen y para quienes los cuidan?

Fuentes:
  • La Periódica Ecuador
  • Organización Mundial de la Salud
  • Organización Internacional del Trabajo
  • Surkuna Ecuador

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